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04 agosto 2010

¿Por qué se muere la gente?

¿Por qué se muere la gente? Sí, ya sé. Es una pregunta sumamente estúpida. “Muere porque tiene que morir”; “Porque es el destino”; “Porque era vieja”; “Porque se lo buscó”. Hay un sinnúmero de respuestas, tantas, como la cantidad de personas que se hacen esa pregunta cuando muere un ser querido, alguien que se va de pronto, un amigo, o, tal vez, ese vecino al que conocimos de chicos, que era parte de la calle del barrio, como una postal.


Sobre los velorios (o velatorios)

Me di cuenta de que en los velorios, al menos a los que he ido, hay tres tipos de personas, además de los que en verdad aman a aquel que pasó de plano, a quienes hay que ponerles el hombro, tomarles la mano y dejar que sientan que una está ahí, que pueden contar con una. Sólo eso.


13 septiembre 2009

Hola a toda la gente bella que pasa por el sitio!
Siento no estar por aquí y no haber respondido a todos los mensajitos lindos que me dejaron. ¡Gracias!
Les cuento que por un tiempo, no sé cuánto, seguiré ausente. El tiempo me es escaso. Me reparto entre el trabajo, la rehabilitación (que será de por vida) de mis rodillas (ejercicios de fortalecimiento, elongación y mantenimiento), las cosas de la casa y ayudarlo al papi con las plantas. Las 24 horas del día no me alcanzan :-( y sólo abro la compu en el colegio y en casa me conecto para bajar correos y ver el informe meteorológico. Aún así, me las apaño para responder los correos que me llegan (aunque con muuucha demora, por lo general).
Les dejo un abrazo cálido y lleno de cariño. Nos veremos cualquiera de estos días, en cualquier lugar, al doblar alguna esquina tal vez.
Que Dios me las bendiga,

Martha

PD. Fue realmente maravilloso conocerlas :-)))

13 junio 2009

   Hola a todas y feliz fin de semana,


Hace  tanto que tenía ganas de escribir y siempre se cruzaba algo. Hoy me dije: Es el día. Capaz que es por eso que no pude dormir mi siesta usual. Los nervios,  supongo. Bueno, la cosa es que acá estoy, para contarles mis aventuras, o dicho de manera más realista, mis desventuras.